Las principales reacciones adversas asociadas con la ingesta crónica de fluoruro en cantidades excesivas son la fluorosis del esmalte (adamantina) y de los huesos (ósea). La fluorosis del esmalte dental es un efecto cuya magnitud depende de la dosis y que se debe a la ingesta de fluoruro durante el desarrollo preeruptivo de los dientes. La aparición de la fluorosis ósea y su gravedad guardan relación directa con el grado de exposición. Los signos clínicos en los cuadros avanzados pueden ser, en función de la dosis, la calcificación de los ligamentos, la osteosclerosis, la exostosis, la posible osteoporosis de los huesos largos, la pérdida de masa muscular y diversas alteraciones neurológicas causadas por la hipercalcificación de las vértebras.