Término histopatológico usado habitualmente para denotar una vasculitis de pequeños vasos. Puede estar localizada en la piel o se puede manifestar en otros órganos. Los órganos internos afectados con mayor frecuencia son las articulaciones, el tubo digestivo y los riñones. El pronóstico es bueno si no hay afectación interna. Puede obedecer a múltiples causas (p. ej., infecciones, medicamentos, enfermedades autoinmunitarias sistémicas), pero en hasta un 50% de los pacientes no llega a identificarse ninguna causa.