Enfermedad posnatal secundaria a otros trastornos o por respuesta autoinmunitaria dirigida contra la médula ósea. Se caracteriza por una ausencia casi completa de células madre hematopoyéticas, lo que da como resultado cifras bajas de eritrocitos (glóbulos rojos), leucocitos (glóbulos blancos) y trombocitos (plaquetas). Puede cursar con cansancio, infecciones crónicas, mareos, debilidad, cefalea y hemorragias, por lo general mucocutáneas.