El estornudo es uno de los reflejos más básicos de las vías aéreas. Se caracteriza por una inspiración profunda preparatoria seguida de un aumento brusco de la presión subglótica como reflejo de una espiración activa forzada parecida a un tosido. La estimulación de la mucosa nasal por agentes físicos o químicos puede provocar reflejos respiratorios y cardiovasculares intensos por estimulación del trigémino. Los estímulos leves suscitan estornudos e hipersecreción nasal. Estas reacciones reflejas protegen las vías respiratorias bajas contra la inhalación de agentes irritantes físicos y químicos.