Se trata de un patrón de consumo de nicotina episódico o intermitente que ha causado daño a la salud física o mental de una persona. El patrón de consumo episódico de nicotina es evidente durante un período de al menos 12 meses. El daño a la salud de la persona ocurre por alguna de estas posibilidades: 1) efectos tóxicos directos o secundarios en los órganos y sistemas del cuerpo; o 2) vía perjudicial de administración.