La mastocitosis cutánea se caracteriza por la acumulación y proliferación anormales de mastocitos en la piel. El tipo más frecuente es el solitario, pero la mastocitosis cutánea también puede acompañarse de la enfermedad sistémica. Las variantes clínicas son el mastocitoma cutáneo, la urticaria pigmentosa (que es la forma más frecuente), la mastocitosis cutánea nodular seudoxantomatosa, la telangiectasia eruptiva macular persistente y la mastocitosis cutánea difusa.