Sarna resultante de la proliferación incontrolada de los ácaros de la sarna humana en personas incapaces de generar una respuesta inmunitaria adecuada a la infestación. Se forman en la piel (sobre todo en las extremidades) gruesas y extensas costras que contienen gran número de ácaros. Como el prurito suele estar ausente, es frecuente que el diagnóstico se pase por alto. Los pacientes con sarna costrosa pueden servir como fuente de brotes generalizados de sarna en instituciones como hospitales y residencias de ancianos.