La dirofilariasis subcutánea suele producirse por la transmisión al ser humano de microfilarias de Dirofilaria repens desde su hospedador animal natural por la picadura de un mosquito. El parásito adulto no puede alcanzar su máximo desarrollo en el ser humano y se manifiesta en forma de un nódulo subcutáneo, por lo general en los párpados o en la zona periorbitaria.