El rasgo distintivo de la rosácea fimatosa es el rinofima, pero pueden verse afectadas también la frente, la barbilla y las orejas. Se caracteriza por hipertrofia del tejido afectado, que puede producir distorsión, sobre todo de la nariz. En el examen anatomopatológico se aprecia un infiltrado inflamatorio mixto de intensidad variable, hiperplasia de las glándulas sebáceas y fibrosis dérmica. Las causas no se conocen bien. No siempre se acompaña de otras características de la rosácea.