Enfermedad cutánea simulada causada por mecanismos diversos como la aplicación de pegamento, colorantes o cosméticos en la piel (sobre todo por niños o chicas adolescentes); por lo general, aunque no siempre, son fácilmente reconocibles. El motivo de la simulación puede ser variable, desde apuntar a algún trastorno psicopatológico hasta obedecer a pura experimentación.